miércoles, 17 de noviembre de 2010

Aquí están, ellos son: Los Atestiguantes


Él, Sebas. Ella, Meli. Él, un colgado. Ella, un tanto despistada. Él, diseñador web. Ella, arquitecta. Él y ella nos conocen desde hace muchos años; primero, compañeritos de curso míos, con el tiempo, se convirtieron en esos amigos de (casi toda) la vida. Él, en primero en saberlo (sí, antes que yo inclusive, el nenito se lo contó antes de irnos de viaje). Ella, emocionada hasta las lágrimas cuando nos reencontramos en el bar del Chino a nuestro regreso. Ellos fueron parte de todo esto, no directamente pero parte al fin. Y para hacerlos más partícipes todavía, decidimos que sean nuestros testigos de casamiento.
Claro, esto tiene sus ventajas: vinieron a la inauguración del salón, Meli nos acompañó a ver otro de los salones, y los tenemos en cuenta en cuanta degustación y demás aparezca a la vista. Cómo no tenerlos en cuenta?
Él, Topo. Ella, Melba. Los dos: grosos como pocos, elegidos testigos, y (lo más importante) nuestros amigos.